Manual urgente para jóvenes y no tan jóvenes
Se dice que Bertolt Brecht tenía un pequeño asno de madera cerca de su escritorio de cuyo cuello colgaba el letrero: <<Hasta yo debo entenderlo>>. Era la mejor forma de recordarse la necesidad de reducir la complejidad, de escribir con claridad.
La literatura explicada a los asnos nace con la voluntad de difundir las grandes obras de la literatura española, bajar a los clásicos del pedestal, liberarlos del santuario y hacer ver al público que no son el coto exclusivo de los eruditos.






